He pisado tus jardines, he devorado los frutales, he esperado horas para aprovechar la carroña de tus banquetes, he arruinado tu primavera.
No lo levantes, deja que sufra. Si, prematuramente, lo alzas el dolor de ambos habrá sido vano y vana habrá sido la sangre derramada. Déjala derramarse hasta la última gota y no hagas caso de mi respiración forzosa, ni de mi andar errante, o de mi amargo llanto. Conozco mis maldades y mi debilidad me llevara a alimentarme de tu lealtad, déjame morir otro poco.
Ya es hora, camarada, ya fui brasas y cenizas, tierra y aire, luz y sombra. Alza sin dudar el cristal, deja que me refleje por entero y alégrate por verme perder el erizado pelo, retraer las dañinas garras, cerrar las ardientes heridas y retira por fin el hierro de tu espada. Es ahora, y liberado ya de mis propias ataduras que debo agradecerte, pues ha sido también tu sufrimiento el que ha lavado la maldad.
Dedicado a la otra mitad
Por ser isnpirador.
Garfield
Por ser isnpirador.
Garfield