
viernes, 12 de noviembre de 2010
Chan, Chan

lunes, 29 de junio de 2009
La tesis de la prima.

-Mirá, allí viene el invierno. A meterse en la fonda, y esperar que la parca no toque la puerta.
Mi prima me dijo que este material sería excelente para su tesis. Me pagó el favor con una cena.
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"...Cuando la fortaleza y claridad de un sabio, se unen con la melancolía y sensibilidad de un poeta, solo ellos entienden el meollo de la conversación. Un tercero incorporará sus palabras solo en idioma inconciente, y traducirá el mensaje a imágenes oníricas..."
-Parte de la tesis de la prima-
lunes, 1 de junio de 2009
Llueve
Garfield
jueves, 30 de abril de 2009
¿Cómo lo sabes?
sábado, 28 de marzo de 2009
La bestia
He pisado tus jardines, he devorado los frutales, he esperado horas para aprovechar la carroña de tus banquetes, he arruinado tu primavera.
No lo levantes, deja que sufra. Si, prematuramente, lo alzas el dolor de ambos habrá sido vano y vana habrá sido la sangre derramada. Déjala derramarse hasta la última gota y no hagas caso de mi respiración forzosa, ni de mi andar errante, o de mi amargo llanto. Conozco mis maldades y mi debilidad me llevara a alimentarme de tu lealtad, déjame morir otro poco.
Ya es hora, camarada, ya fui brasas y cenizas, tierra y aire, luz y sombra. Alza sin dudar el cristal, deja que me refleje por entero y alégrate por verme perder el erizado pelo, retraer las dañinas garras, cerrar las ardientes heridas y retira por fin el hierro de tu espada. Es ahora, y liberado ya de mis propias ataduras que debo agradecerte, pues ha sido también tu sufrimiento el que ha lavado la maldad.
Por ser isnpirador.
Garfield
Idiota una vez más
Esa rosa que luego de sentirla se muere a mis pies.
Esa moneda de tres o cuatro caras.
El verdadero genio me insulta, "Tu tormenta es un rocío, ingenuo".
Esta soledad que hace la gente que me rodea.
Si ayer me embriagué en tus manos, ¿Por qué hoy no? Porque hoy no.
Ya no tengo las palabras, ya no tengo las palabras, ya no tengo las palabras. Belleza, sinonimos,academia, reglas, no puedo decir nada que "ya no tengo las palabras".
Los peones fueron reinas por un día y ahora están soberbios. Nacieron peones, peones morirán.
La navaja del Sida, natación por la vereda. Realidad. Mi poeta está hoy muerto, mis estúpidos ojos negros. Vuelve, vuelve ahora, que ya no tengo las palabras.
Mi tormenta es un rocío. Siempre odié el rocío.
jueves, 26 de marzo de 2009
Sólo sueños
Sueña con ser una eminencia en su especialidad, con la grandeza, con el reconocimiento de sus largos estudios; vuelven a su mente los sueños a los que renunció antaño, ser músico, pintor, escritor, astronauta, bombero, policía honesto, héroe. ¿Cómo fue que sus expectativas flaquearon tanto? ¿En qué momento resolvió matar sin piedad esas fantasías tan saludables e inofensivas? ¿Cuándo cambió el ansia de conmover y verse gratificado por el fulgor de la gente, por el encierro en una oficina y un reconocimiento ocasional?
Por aquellos momentos, apenas si pensaba en su vida adulta, tan sólo quería compartir su genialidad oculta, pero dispuesta a estallar en el momento oportuno, con el resto del mundo, para que todos juntos pudieran reconstruir un mundo mejor. Y si, aquellos momentos terminaron, tal vez por la edad, tal vez por visitarlos una vez y a las perdidas, tal vez por la seguridad que ofrece una vida monótona a los pies de algún pez gordo, la seguridad de ser un número, nada por lo que la gente se inquiete, frente a la responsabilidad de pararse de frente ante algo irreal y comenzar a construirlo con gran esfuerzo, y si se desmorona comenzar de nuevo como al principio sin jamás exhalar palabra sobre la pérdida sufrida. No, no es para él, la paradoja de no atreverse a examinarse a fondo, cuando se sabe, supuestamente, lo que en verdad se anhela, para ver si se cumple con los requisitos necesarios para conseguirlo, no le provoca sino un extravío en la mirada hacia algún punto fijo en el cemento y apenas un esbozo de sonrisa que se escabulle rápidamente cuando se percata de que alguien lo observa
sábado, 21 de febrero de 2009
Microrrelato: El Estudiante
Fer
lunes, 9 de febrero de 2009
domingo, 8 de febrero de 2009
¿Conoces la oscuridad? (Crónicas de un esquizofrénico)

Si no has entendido esto cuestiónate: ¿Realmente conozco la oscuridad? ¿Me atrevo a entrar allí?Si quieres consejo, quédate donde estás. Es mejor que el árbol siga siendo árbol.
lunes, 12 de enero de 2009
A quien corresponda

Bastó simplemente una mirada, una palabra, una caricia, un abrazo para crear la duda que me acongoja; una incertidumbre fascinante, un ansia briosa, una herida terrible, un dolor perfecto. No obstante, algo de mi se retuerce extasiado entre la mas gloriosa dicha, casi muerto.
Es necesario admitir que la novedad aun me asusta, dudas terribles acosan mi mente de contínuo y todo mi cuerpo se rebela cuando, de frente mar, aparece. Es en ese instante cuando la tortura se vuelve irresistible, el frìo congela mi espina en una acelerada carrera hacia la nuca, mis manos tiemblan sin control, pierdo el dominio de la respiración, y la lengua y el cerebro funcionan totalmente inconexos dejando deslizarse por todo el continente de lo hablado, insalvables redundancias e incoherencias.
Si pudiera concedérseme un deseo tan sólo pediría que su mirada no ejerza sobre mi, un poder indomeñable, que ya no pueda leerme tan fácilmente como se deja leer un libro abierto, que ya no cuente, como pidió un poeta con "la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta". Que termine el imperio de su recuerdo sobre mi razón, y sobre todo, que deje de manar de sus labios la savia que me mata, y me revive.
jueves, 1 de enero de 2009
Si (Rudyard Kipling)

Si puedes conservar tu cabeza, cuando a tu rededor
todos la pierden y te cubren de reproches;
Si puedes tener fe en ti mismo, cuando duden de ti
los demás hombres y ser igualmente indulgente para su duda;
Si puedes esperar, y no sentirte cansado con la espera;
Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira,
Y si eres odiado, no devolver el odio; sin que te creas,
por eso, ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo;
Si puedes soñar sin que los sueños, imperiosamente te dominen;
Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objeto único;
Si puedes encararte con el triunfo y el desastre, y tratar
de la misma manera a esos dos impostores;
Si puedes aguantar que a la verdad por ti expuesta
la veas retorcida por los pícaros,
para convertirla en lazo de los tontos,
O contemplar que las cosas a que diste tu vida se han deshecho,
y agacharte y construirlas de nuevo,
aunque sea con gastados instrumentos!
Si eres capaz de juntar, en un solo haz, todos tus triunfos
y arriesgarlos, a cara o cruz, en una sola vuelta
Y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste
Y nunca mas exhalar una palabra sobre la perdida sufrida!
Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios,
a que te obedezcan aun después de haber desfallecido
Y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra cosa
que la voluntad gritando: “persistid, es la orden!!”
Si puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud,
o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos;
Si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos,
pueden causarte daño;
Si todos los hombres pueden contar contigo,
pero ninguno demasiado;
Si eres capaz de llenar el inexorable minuto,
con el valor de los sesenta segundos de la distancia final;
Tuya será la tierra y cuanto ella contenga
Y -lo que vale más- serás un hombre! hijo mío!
martes, 30 de diciembre de 2008
Los Mensires
Tan pequeña en número como pelirosa en amenaza, la secta de Los Mensires, grupo perseguido, torturado y erradicado del mundo visible en épocas de Inquisición.sábado, 13 de diciembre de 2008
La Casa del Loco
Se empujaba la puerta de oro sólido y se entraba inmediatamente en la cocina.
En la heladera se guardaban todo tipo de recuerdos, manteniéndolos frescos para evitar la ranciedad de los mismos.
Al abrir el horno se podía sentir ese aroma a ideas caseras, preparadas diariamente con paciencia por el inquilino, quién se nutría de ellas adecuadamente.
Las paredes del comedor estaban adornadas por tres Dalí, un Picasso inédito y tres Rembrandt más.
Había en la sala de estar un tablero de ajedrez, cuyas piezas estaban continuamente en combate, aunque no hubiese ningun jugador deslizándolas. En ese mismo ambiente, uno podía mirar al exterior a través de tres ventanas distintas. Desde la primera se veía París, en la de su izquierda se podía observar Júpiter, y la tercera daba directamente al infierno.
El cuarto de dormir mostraba una cama de trescientas plazas, con sedas cosidas por la delicada aguja de la Vírgen María. Ella le había dado estas sábanas como regalo de felicitaciones al mudarse.
El placard, cerrado con nueve candados guardaba adentro las tristezas, que se apilaban en desorden y juntaban polvo por el desuso.
El grifo del baño era inutilizable, ya que no se podía uno lavar las manos con sudor de frente. El excusado estaba siempre sucio, mostrando en su superficie, asquerosos restos de ira.
En el jardín graznaban dos dodos, aleteando entre las flores de loto, mientras un pequeño dragón se alimentaba de las hojas del secuoya recién plantado.
Ferf
miércoles, 3 de diciembre de 2008
El camino

Sin embargo, de alguna manera inexplicable hay algo que conservo, a este pedazo de sustancia amorfa no han podido sustraerle la barbarie, no han logrado que guarde mis colmillos y mis garras retraiga, no será negociada la extinción de mis instintos, esa parte inapropiable que parece gritar"¡Resiste! aun con tu propia vida, no te postres, ciñe la pluma y la espada, aun muerto." cada parte de mi que en un proceso doloroso se ha perdido, ha ganado libertad y ha surgido un mundo nuevo. Buen momento para resurgir, buen momento para reinventar lo perdido, modificándolo con lo encontrado, buena hora para renacer, mirar el sol, inspirar el nuevo aire, ahora limpio de impurezas y afirmando los pies en la tierra continuar sin temor al dolor, sino ansioso de renacer en el sufrimiento, tantas veces como se pueda.
jueves, 27 de noviembre de 2008
El cuaderno de Oro
Allí estaba sentado en su taburete de pinotea, con la Ilíada abierta a tres cuartos de contenido, en el pequeño cuarto que rentaba a Doña Mirta. Un pequeño ventiluz dos cabezas mas altas que él invitaba a pasar los rayos de la luna llena del trece de noviembre, dando al ambiente una luz blanca cargada de polvo e insectos. Tres bibliotecas de siete estantes cada una se erguían un metro a su izquierda, a su derecha y detrás de él respectivamente. Se alojaban aquí textos de la mayor diversidad artística y científica, nunca siguiendo algún patrón lineal de conocimiento o de profesión, regidos únicamente por Eris, la diosa del caos quien no solo daba orden a sus libros sino también a su mente, su vida y su fe. La madrugada lo hacía mufar, pero sus ojos tan ávidos como cansados no querían decirle adiós a Homero.
Llevaba grabadas en su sien las tres luces que se le habían dado hasta el día, comenzando por su iniciación hacía ya diez años atrás. Recordaba cronológicamente en primer lugar la cara de Franz Hoss, un viejo loco que había sido la mano izquierda de las fuerzas nazis durante el régimen, y ahora reclutado en Buenos Aires, arrepentido y traumado por las atrocidades cometidas, quería dejar su legado a alguien de buen corazón. Así, lo hizo heredero de todos los conocimientos de la alquimia y astrología con las que aconsejaba a su Fuhrer en tiempos de juventud.
Luego venía el buen Miguel Felix, un libertino español quien, cumpliendo una ironía con Sócrates y Alcibiades, le mostró los tentáculos del placer sensual y le hizo vivir una larga temporada de carnaval porteño, dejándole con su partida los vicios del láudano (una solución de opio y alcohol) y las mujeres, dos componentes que lo ayudaban cuando las mareas de la mente subían y se hacía imposible para el capitán controlar la nave.
Por último pero no menos importante, llegaba Hernando Juaréz, un psicólogo de esos que almuerzan solo ensaladas y visten del mismo color que la lechuga, de un "look Freud-chic" (así lo llamaba su lado femenino, gran esteta y de buen ojo para el estilo) y parches en los codos de sus sacos le dejó tres etiquetas, siendo síndrome obsesivo compulsivo, síndrome de fausto y trastorno de bipolaridad cada una de ellas. Él las llevaba consigo, como la vaca lleva su marca que la identifica con el ganado perteneciente a un amo común, era el grito con que decía al mundo "¡hey! ¡Yo también vivo aquí!".
En estos diez años había logrado dividir sus semanas al orden natural. Si el necio le decía "hay días malos y días buenos", él sabía bien, que así como el cuerpo es simétrico en todas sus partes, la mente y el alma tambien lo son, mostrando esta última, de acuerdo al ciclo lunar y a los chakras regidos por la serpiente Kundalini, ciertos días un lado dulce y bondadoso y otros uno amargo y hostil, definidos cada uno en la santa biblia (La cual exploró no como objeto de fe sino a modo de mapa y guia a los interminables senderos del ánima) como Dios y Lucifer.
"Dios expulsando a Lucifer del paraíso y este apropiándose de los abernos, no es un hecho literal, sino la noción del ser humano reprimiendo sus instintos" escribía al mejor estilo Nietszcheniano en su "cuaderno de oro", como lo titulaba él, remitiéndose a la alquimia filosófica aprendida del viejo Hoss. En este pequeño anotador atesoraba sus más grandes logros, esos que aparecían en los fugaces instantes en que brillaba a la par de los sabios inmortales y aprendía de ellos como si estuvieran a su lado.
"El caso de Caín y Abel se ha interpretado como la naturaleza psicológica entre hermanos, como el triunfo de la agricultura sobre la ganadería, como la semilla del mal en el hombre negro, y como la leyenda del primer vampiro . Siempre hay un dios diferente de turno, sus palabras se leen iguales pero no siempre son las mismas."
Notas y notas de este estilo llenaban el cuaderno de oro. Trataban diversas religiones, desde el conocido cristianismo hasta las sectas perdidas en la historia como los Cátaros, o la tenebrosa Wicca.
Había también reflexiones políticas como "La utopía social se logra mediante la introspección de todos y cada uno de los individuos".
Infinitas eran las materias por las que zigzagueaba el cuaderno de oro. Sociales, químicas, sobre el conocimiento, sobre la estructura del hombre, y muchas mas. Para la mayoría de las personas que lo conocían, él era un genio de mente brillante, y, aunque estaba al tanto de dichos comentarios, no lograba alcanzar su plenitud. Seguía sediento, insaciable.
Ya casi terminaba la Ilíada. La madre luna seguía acariciándolo por la ventana mientras su pie comenzaba a repiquetear agitado en el suelo. Esa noche la luz debía llegar, su breve viaje al mundo inmortal tendría que estar en camino. Pero no, todo seguía igual. Homero, al igual que su interior, no le decía nada nuevo. Allí estaba. El plomo permanecía en plomo y no daba señales de volverse oro. Cerró bruscamente el libraco, se puso de pie y notó la furiosa tormenta que se desataba en su mente. Se percató de que ese trece de noviembre sería calvario y no redención. Un duro Valhalla, muy lejos del codiciado Nirvana. Miró el reloj. Tarde ya para llamar a su amante de turno y ahogar el abrasante fuego. Fue en busca del opio y el vino blanco. Los mezcló. Agregó los clavos de olor, el azafrán y la canela. Cogió la jarra cargada hasta el tope y se sirvió un vaso. Bebió. Todo seguía igual. Bebió más. Nada ocurrió. Luego de terminar el quinto vaso, cayó al suelo. Su sangre corría a la velocidad del sonido. Vio su cuaderno de oro al alcance de su mano y lo tomó en sus brazos. Sabía bien que su obra maestra no llegaría jamás y que ya era tiempo de morir. Cerró los ojos dispuesto a ser llevado a la barca.
Se le apareció entonces un hombre con el rostro de su padre quien le dijo, "Vamos, es hora de partir" mientras se acercaba a él. Estando a unos pocos pasos, el hombre extiende su mano. Ese fue el momento en que abrió los ojos de nuevo. Temblando, casi convulsionando por los efectos del láudano notó que su taburete seguía allí, junto con sus tres estanterías y su ventiluz.
Sus dedos, a pulso terrorífico tomaron la pluma, y, abriendo el cuaderno de oro comenzó a escribir.
Tres días después Doña Rosa forzó la puerta de la habitación para entrar y lo encontró muerto, ahogado en su propio vómito y con el cuaderno de oro a sus pies. En su última página escrita se podía leer lo siguiente:
"Diez años han pasado para el hombre, y trescientos he vivido yo. Mil velos corrí en el mundo que mil realidades me mostraron. Pude conversar con los siete sabios griegos, bebí vino e hice apuestas con Siddharta, susurré al oído de la Magdalena y profecé a los necios las verdades del Zoroastro. Fui árbol, tigre, perro, piedra y ola. Ciertas veces me empujó el viento y otras muchas me ahogué en mi propio océano. Viví, morí y volví a nacer. Cada luna fue un año y cada palabra un arma, un título real y un veneno. Destroné reyes, vencí ejércitos y corrompí a los inseguros.
Hoy, puedo ver, que la perla buscada, no estaba en esas ostras, el oro que ansiaba no estaba en las palabras. Hice fuego para una aldea entera, pero sus llamas no me confortaban. Poseí las más grandes riquezas y no tuve en qué gastarlas. Mil rostros besé y ninguno hoy recuerdo. Complejas melodías compuse y ninguna sentí como mía.
Sean estas mis últimas palabras. Ama, amigo mío, no dejes de amar. Es tentador buscar a Dios, pero ¿De qué sirve la búsqueda? y más aún ¿Cuál sería el objeto de encontrarlo?. Que no te importe si está ahí o no, y no busques tú ser él. No dejes mandar a la razón, pero tampoco se haga tirano tu corazón. No seas siempre una bestia, pero tampoco seas siempre demasiado humano. Deslízate por el camino del santo, pero no oprimas tu pecado. Habla con los niños, son los que más tienen para enseñarte. Vive por la mujer, es la causa de todos los males en el mundo, pero el mundo no sería nada sin ella. No corras soñando, pero tampoco gatees despierto. Saluda al sol cada mañana, espera un diamante cada día. Y por sobre todas las cosas ¡Ama! ¡Nunca dejes de amar!."
Estas últimas palabras fueron leídas por tres inquilinos del lugar y por la misma Doña Rosa.
Poco se ha podido rescatar del cuaderno de oro, ya que se encuentra en el cajón de la cómoda de Doña Rosa y no se lo muestra a nadie.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
El encuentro del siglo

El otro tiene fama menos venturosa, mucho mas descuidado en su forma de vestir, de pelo negro y tez pálida, con unos ojos penetrantes que buscan dentro del alma lo que más se codicia y lo hace aparecer o desaparecer con sólo un movimiento de muñeca. Conocido ladrón de sustancias extrañas que parecen pesar 21 gramos, es un hábil estafador que según mitos incomprobables, ha tenido múltiples contratos con artistas renombrados de todo el mundo quienes salieron tristemente perjudicados. Se le atribuyen cualidades excepcionales para persuadir a cualquier habitante de este mundo, y muchos difaman a sus seguidores por sus prácticas extravagantes. En fin, éstos dos, han decidido encontrarse como acostumbran en cualquier lugar y a cualquier hora. Como era de esperarse, ambos doblan esquinas opuestas al mismo tiempo, la lluvia de hojas secas que cae sobre la vereda le da al encuentro toda la mística que se merece. Al entrar en el bar se sientan en una mesa alejada de la muchedumbre, cerca de la ventana, sector fumadores. Habla el creador:
- Que añito te mandaste, ¿eh?. Un nene cada tres segundos, me la estás haciendo bien con esto del hambre.
- Y bueno pa, la caída me dolió banda. Además no te podés quejar vos también la estás haciendo bien con lo de el ecologismo.
- Si, puede ser, pero no tiene llegada.
- Es que, ¿sabés lo que necesitás vos? Marketing, loco. Vender. Greenpeace, ¿quien los conoce? no conozco a nadie de Greenpeace. Si vos ponés una buena mina con un cuerpo lindo en el medio del desierto en una Harley Davidson, en semibolas, armada hasta los dientes, mucho cuero por todos lados, peleándose contra los cazadores furtivos del Dodo...
- No, el Dodo no existe más.
- Bueno algún otro pajarraco en exinción, no se. Eso vende, a la gente le gusta, quieren ser héroes son vanidosos, envidiosos, codician todo lo que se les cruza, te lo digo porque los conozco. Son así, antes si eran más como vos, antes yo no comía bien eh... yo la remé mucho para llegar a donde estoy.
- Si, ya se, no digo que no. Pero yo sigo confiando en que ésto va a salir bien, ahora esta difícil pero son como pibes de octavo, que se yo, nomás necesitan alguien que les de una mano de vez en cuando para que se acomoden de nuevo, yo creo que todo va a ir bien vas a ver
La tarde pasó volando y la charla prosiguió entre la vista que variaba del Everest al Himalaya, a la Muralla china, a los archipiélagos de Dubai y otros lugares, como viajando por el universo. La charla girpo en torno a los más diversos temas, política, cultura, suicidio, aborto, eutanaisa y demás. En esto estaban cuando entró por la puerta una mujer de delantal blanco, con pelo corto anteojos, cara de sabelotodo y un pesado portafolio lleno de libros de todas las disciplinas y colores. La extraña mujer no dijo nada, simplemente se sentó en le mesa de al lado, dejó el portafolios en el suelo y escuchando la charla se rió a carcajadas durante toda la noche mientras ellos fastidiados, la miraban.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Un hoy que queda Lejos

y distinto veré el mundo,
me enseñarás que un segundo
puede durar una nada,
mas el alma agudizada
lo convierte en un milenio,
hace eterno todo sueño,
busca cielo en su poesía,
logra que este niño ría
y de sí vuelva a ser dueño.
Hoy callaré la conciencia
y al escuchar lo que dices,
se limpiarán mis cicatrices
con el agua de tu esencia,
infinita en la distancia
sus gotas igual me tocan
y aunque sean unas pocas
me embriagan y me alegran,
sacan de la vía las piedras
y parchan mis botas rotas.
Hoy no irás a mañana,
conmigo debes quedarte
aunque solo puedo darte
esta pobre mente insana
soplando palabras vanas,
esta voz que silenciosa
a gritos llama a su rosa
y en lo alto de sus notas
no abandona por derrota
tu imagen de dama hermosa.
Hoy persisto en el intento
y no desisto en la osadía
de buscarte día a día,
tumbando siempre a paso lento
amigándome del viento,
como rey que vago erra
y si otra tu rostro enseña
de este perro se hace hoy dueña
FERF
"¡Es tu mundo hombre!, yo solo soy una ardilla tratando de obtener una nuez." (Eddie Murphy)
jueves, 20 de noviembre de 2008
El Hombre de las bolas de acero

(Ninguno de los autores de este blog se hará cargo de internaciones hospitalarias propiciadas por golpizas a los lectores que concedan por doquier pateaduras genitales gratuitas a terceros, y tampoco de la hospitalización de éstos últimos a raíz de fuertes puntinazos en el área puberal-genital)
Cantos a Margarita
Fausto, Gretchen y Mefistófeles
Quien te hizo Margarita,
puso el hechizo en tus ojos
agregó amor a tu antojo
y para no verte marchita
su pluma hizo marquitas
que yo busco enamorado.
Luego vendrá el sol dorado,
te hara parar en firmeza
y así toda tu belleza
hará mi ayer a un costado.
Margarita haré que veas
lo que yo decir intento,
tu sonrisa es ese viento
que levanta las mareas
hace que los necios crean
y da pecado a los santos
¿seré yo uno de esos tantos
que de ti buscan el beso?
si solo quisiera eso
no te haría yo estos cantos.
Margarita nunca olvides
que esta mano te acaricia
con tus besos se envicia
y responde a lo que pides
ojalá siempre me anides
con palabras de sosiego.
Si algún día a tí no llego
nunca por mí debes llorar
pues fuiste hecha para amar
y yo a tí todo me entrego.
Ferf
Metafísica de la mano de Marina la mala y Ferf el idiota. Entrega nº2
Hoy: Aforismos sobre El poder
“¿Cómo es que Hitler pasó de hacer películas mudas con sombrerito y bastón a conquistar Alemania e iniciar la segunda guerra mundial?”
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“Dale a la paz una oportunidad” dijo el hombre que disolvió los Beatles por cuestiones de liderazgo y vanidad. (Si, ¿no sabías que él también era humano?)
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“Tu mujer se vuelve histérica cuando sales con tus amigos, pero puertas adentro tú eres el rey del control remoto. Eso mi amigo, es amor verdadero.”
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"A diferencia del hombre, la mujer es mas aplicada y concentrada, le gusta maquillarse, vestir bien y estar rodeada de gente… entonces... ¿Por qué no son ellas las que salen a trabajar mientras el hombre se queda en la casa? Así lo hace el león y funciona bastante bien para él; es el rey de la selva ¿no?"
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“Siempre soñaba con ser presidente. Ahora prefiero ser líder de mi perro y no de un país donde los sueños se obtienen patinando sobre hielo en tanga”
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-Marina: ¿Será buena la Anarquía? -Ferf: Nunca la probé, siempre pido la Fugazzeta
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“Se escucha en muchos lados sobre como Napoleón, a pesar de su baja estatura, realizó grandes logros. ¡No se necesita estatura para ser conquistador!. Apuesto a que a la hora del básquet lo seguían eligiendo último.”
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Si el sujeto reincide...
"Flaco, te molesto de nuevo, ¿no me podrás tirar veinticinco centavos para una llamada?" = Futuro dueño de un cabaret de mala muerte.
Si al pasar un corto período de tiempo, sucede esto...
"Amigo, soy un atrevido, ya se que es la tercera pero..Viste como esta el mundo hoy..nadie hace caso..¿ tendras un peso para el bondi?" = Futuro mafioso respetable.
Si el sujeto cae por cuarta vez..
"Maestro, sos un santo la verdad, ojala todos en el mundo fueran como vos, asi viviríamos en un lugar mejor. Si me haces esta me salvas el día y te lo voy a agradecer para siempre. Es el cumpleaños de mi nene ¿viste? Y no tengo nada de plata encima, ¿no tendras dos pesos como para llevarle alguna pavada?" = Futuro presidente o político importante.
¿Qué esperás? ¡Practica donde quieras y con quien quieras!
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Segunda entrega... un poco mas de maldad, un poco mas de idiotez... que va a ser...
ACLARACION: El segmento Marina y Ferf no busca herir los sentimientos ni principios de nadie, y no tiene posición política alguna. Es solo humor. Un espejo paródico del pensamiento contemporáneo. Gracias.
"Agradezco no ser una de las ruedas del poder, sino una de las criaturas que son aplastadas por ellas." (Rabindranath Tagore)
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Los siete Locos (I)
Una puerta doble vidriada revestida en los bordes por acero inoxidable y dividida a la mitad por un ancho tabique de madera en sentido trasversal es lo primero que se notaba. A través de los gruesos vidrios podía divisarse con algo de esfuerzo un piso de brillantes mosaicos blancos y paredes turquesa pintadas por algun inexperto que había dejado sendas huellas por donde pasó la brocha. Al voltear hacia atrás el panorama parecía bastante alentador, un largo callejón de adoquines, con extensas areas de verde a los costados, conducían el portal de entrada, del cual sólo se podía divisar ahora la espalda, pero segundos atrás informaba que se estaba ingresando en la "Clínica Psiquiátrica de Waldau".En todo el territorio suizo es ésta tal vez, la más prestigiosa institución manicomial, ubicada en la provincia de Berna, famosa por ser no sólo la capital de uno de los países más seguros en cuanto a lo que cuentas bancarias se refiere, sino también capital de la excelencia sanitaria y la puntualidad inflexible. En cuanto a la clínica en términos específicos, se encuentra en el extremo norte del cantón de Berna, incomunicada y, en su interior, médicos y pacientes, en promedio esquizofrénicos y depresivos, convivían durante los primeros años de su funcionamiento como una familia compartiendo ratos de labor y ocio. Los internos de la clínica suelen ser motivados por los médicos y enfermeras a crear obras de arte, algunas de las cuales son ya famosas como las 25.000 páginas de textos, diseños, collage y cuadernos de música que nacieron entre 1899 y 1930 de la mano de Adolf Wölfli, quien sería considerado un tiempo después como uno de los mayores exponentes del "arte en bruto", en una foto célebre de éste personaje, podemos observarlo con una trompeta de cartón, de invención propia, entre sus manos.
Es en éste contexto donde convivían entre los más de 2500 internados, siete particularmente interesantes. Philipe Munchmayer era el primero y el líder de la conocida banda que había sido bautizada cariñosamente entre los médicos y enfermeras como los "siete locos". Con sus dos metros diez de altura, era sin embargo un tipo robusto y con mucha fuerza, de tez color cobre y ojos negros profundos y a la vez penetrantes. Padecía de ezquisofrenia paranoide , un trastorno caracterizado por llevar los rasgos más comunes de cualquier esquizofrenia (del griego schizo: división o escisión; y phrenos: mente) con predominancia de alucinaciones y delirios. Tanto especialistas como internos lo describían como una persona amable y servicial, siempre colaboraba con lo que podía y aunque no se destacaba por sus producciones artísticas era un inventor ingenioso, creador de un útil pero muy poco popular localizador de llaves.
El segundo de la tropa era Jean Pierre von Houstnik nacido en un pequeño pueblo cercano a la frontera con Holanda. En sus años mozos, la larga melena dorada y los ojos celestes y expresivos de Pierre, como lo llamaban entre los siete locos, acompañados de una piel tersa y bronceada y un físico agraciado, lo habían convertido en una estrella de las pasarelas suizas e internacionales, pero tras una noche de excesos, entre el hash, la marihuana y el alcohol, se apoderó de él un brote psicótico del que jamás regresó.
Mitchel Sartre padecía de un trastorno obsesivo-compulsivo incontrolable. Contaba todo lo que se cruzaba en su camino y con seguridad conocía el número exacto de todo aquello dentro de la institución que pudiera ser contado: 400 mosaicos en el hall de entrada, 64 remaches en el acero inoxidable de cada puerta de entrada, lo que sumaba 128 en la puerta principal, 256 en la puerta trasera, 100 ventanas a cada lado mayor del rectángulo que formaba la sede central de la clínica, en cada lado menor 25 ventanas de dos hojas cada una, lo que hacia un total de 300 ventanas, 600 hojas y 1800 varillas de roble. Podría seguir horas relatando todo lo que conocía Mitchel, pero probablemente me equivocara, cosa que el no toleraría. De hecho su capacidad reflexiva, tal vez heredada de algun pariente lejano, le habia ayudado a desarrollar una memoria supernatural, y estas dos cualidades combinadas con una sagacidad y observación envidiables, hacían de él, una persona capaz de convencer a cualquiera de que los lagartos volaban cuando nadie los observaba. Escritor brillante, nunca publicó sus escritos que en boca de sus conocidos, contenían grandes verdades reveladoras, pero en una tarde lluviosa su agudeza se convirtió en némesis y le reveló una verdad aparentemente intolerable. Lo encontraron desnudo en su habitacion, repleto de escrituras jeroglíficas por todo el cuerpo y contando frenéticamente las hojas de "La Divina Comedia". Personaje extraño, a la vista, parecía un tipo común y corriente.
Nicolas Augenthaler, era el único melancólico del grupo, a los 20 años, la Asociación Psicoanalítica de Viena le otorga el título de Profesor Emérito, y viaja por todo el mundo recolectando acreditaciones igual de prestigiosas. Petiso, regordete y de mirada alegre antes de entrar en la institución, pero, miraba ahora hacia arriba y a la derecha, siempre buscando algo, de un ida para otro dejó de encontrarle sentido a sus relaciones sociales y terminó por enloquecer.
Pierre Roebe padecía de una enfermedad extraña, se levantaba siempre con un vicio nuevo, a lo largo de su estadía, habia sido ludópata, piromaníaco, alcohólico, etc. y en los días en que su enfermedad lo dejaba tranquilo padecía violentísimos síndromes de abstinencia, los vicios habian comumido de su cuerpo, todo rastro humano.
David Forlán era un argentino, criminal, acusado de más de 25 violaciones y otros tantos homicidios, de algún lugar extraño, consiguió dinero para pagar un excelente abogado, sobornar al juez y algunos otros testigos profesionales deshonestos que lo consideraron demente. Al salir del pleito judicial, las mas de 40 familias de las víctimas lo esperaban en la puerta con el fin de cobrarse venganza. El repudio se extendió a casi toda América y mediante maniobras turbias consiguieron enviarlo a Europa para protegerlo. Los diagnósticos más recientes no mostraban enfermedad alguna que requiriera internación. Aunque si se registraba una estructura neurótica-obsesiva, caracterizada por un sentimiento de culpa generalizado y una reducción de la agresividad.
Christoph Rhaus era el último integrante de este amontonamiento y se encontraba ya cercano al alta, durante sus diez años de internación por consumo abusivo de drogas duras, habia presentado avances muy alentadores y todo parecía garantizar una reinserción social exitosa.
Aunque los siete eran en escencia distintos, sus vidas no diferían de manera significativa. El día comenzaba a las 8:00 de la mañana, recibían medicación, aseo y un desayuno nutritivo, alrededor de las 10:30 los sacaban a hacer ejercicio hasta las 11:30 donde almorzaban y dispónían de gran parte de la tarde, a las 16:00 la medicación se repetía y en su tiempo libre, los internados se dedicaban a pintar, cantar, contar, escribir, inventar y demás tareas. A las 21:30 se servía la cena y alrededor de las 23:00 se les administraban calmantes y drogas para conciliar el sueño. Todos los días, eternamente iguales.
Una mañana lluviosa, Philipe y Mitchel, disputaban un partido de ajedrez enigmático y que presentaba figuras, por lo menos novedosas, dignas de ser envidiadas por Anatoly Karpov. Philipe levantó la vista y habló:
- Cansado estoy del lugar éste - dijo
- Cinco palabras - susurró Mitchel y sonrió. Transcurrió desde entonces un largo silencio en el que el juego de ajedrez se tornó eternamente aburrido y como si en ese largo lapso ambos se hubieran comunicado, sin mediar palabra, sin mirarse a los ojos, simplemente moviendo piezas, se levantaron al unísono y se encaminaron a la par a buscar a los cinco que faltaban en esa reunión. La paz de la clínica Waldau había colmado su paciencia y la lluvia que caía despiadada sobre Berna parecía sugerir que había llegado la hora de romper con la continuidad y la monotonía.
Garfield
martes, 18 de noviembre de 2008
Metafísica de la mano de Marina la mala y Ferf el Idiota. Entrega nº 1
El cielo de los blancos: los árboles florecen dinero, y los negros lo necesitan para conquistar a las mujeres. Ellos no, porque en el cielo son buenos en el sexo.
El cielo de los gordos: los árboles florecen en completos de milanesa, y cada uno al comerlo equivale a 100 abdominales.
El cielo de los chinos: no hay árboles, el cielo es un gran supermercado, ellos se encargan de la caja, y no existen las monedas pequeñas. Todo el mundo debe recibir su cambio en caramelos.
El cielo de los judíos: el mundo tal como está hoy.
El cielo de los bolivianos: allí, no soportan que los argentinos inmigren todo el tiempo en busca de trabajo.
El cielo de los argentinos: Diego recibe a cada uno en la entrada. Los árboles florecen en birra Quilmes y chori pan. No hay mujeres, solo tetas y culos sueltos.
El cielo de los flogger: Cumbio te abre la puerta. El que no tiene mas de 300 visitas, va al infierno por pecador.
El cielo del pueblo: Juan Domingo Perón es la mano derecha de Dios y gobierna el cielo durante toda la eternidad.
El cielo de los abogados: todavía no abrió al público. Están llenando papeles y contratos desde el principio de los tiempos.
El cielo de mi madre: sería parecido al mundo de hoy, solo que allí, yo soy lindo e inteligente.
El cielo de los nerds: las fuerzas oscuras invaden el cielo, y ellos deberán formar una alianza con los mejores guerreros y hechiceros del lugar para rescatar a Pamela Anderson, la princesa secuestrada y así traer de nuevo la paz al paraíso. Para los que no son tan valientes, hay una sala de cine donde pasan la trilogía Matrix una y otra vez.
El cielo de los rockeros: hay encargados de seguridad en la puerta vigilando que nadie pase sin ticket. Adentro, suena un concierto eterno de Ac/Dc.
El cielo de los gays: de hecho, ellos recibieron del mas allá una profecía de cómo sería su paraíso. Se puede oir en la canción “It’s raining men” de las Weather Girls.
La carrera
Como los bueyes
y concilia deber, altruismo y gusto:
con el que pasa lejos, casi adusto,
con el que viene a mi, tierno y humano.
Hallo razón al triste y al insano,
mal que reviente mi pensar robusto
y en vez de andar buscando lo más justo
hago yunta con otro y soy su hermano.
Sin meterme a Moisés de nuevas leyes,
doy al que pide pan, pan y puchero;
y el honor de salvar al mundo entero
se lo dejo a los genios y a los reyes:
Hago, vuelvo a decir, como los bueyes,
mutualidad de yunta y compañero.
Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte) (1854 - 1917)
lunes, 17 de noviembre de 2008
Tanguito Navideño
L.P.
Estaba emocionado; esa misma noche, al módico precio de un peso con cincuenta devoraría como zorro en corral “Máxima ansiedad” de Mel Brooks.
La cinta corría y la salsa de Harvey Korman era hilarante como de costumbre. Era como si Mel Brooks hubiera pensado “¿Hitchcock? ¡Ah! ¡Si! Yo quiero hacer algo así también”. Las diez personas que llenaban la mitad de la sala reían a más no dar.
Ese fue el instante que lo escuché, detrás de los aullidos a lo simio de los de adelante y dos asientos mas lejos de la carcajada de lluvia salival que largaba el tipo de mi derecha, comencé a oír un “Jo, Jo, Jo”… una y otra vez, festejando la escena que se mostraba y la que seguía después. Eché la vista al lugar donde se originaba esa distinguida manera de reír y llegué a ver un viejo con camisa a cuadros, cabellos completamente canos y una barba igual de inmaculada y larga hasta su pecho.
“No puede ser” me dije, “los del fondo están fumando tila, debe ser eso” y así seguí viendo el largometraje. Durante la media hora faltante, mis ojos, mente y oídos perdieron total contacto con las actuaciones desopilantes del gran Mel o con la sensual Madeline Kahn, que aquí se la veía mas endemoniada que nunca. ¿Sería… él? Debía averiguarlo.
Abandoné la sala despegando mis pasos de la viscosidad del suelo, un folclore que se da en todos los templos del séptimo arte del planeta. Me prendí un cigarro en la vereda del frente y me propuse esperarlo. Salía sonriente, texteando un mensaje en su teléfono celular, con la expresión de alguien que lee sánscrito por primera vez. Terminó su tarea y comenzó a caminar hacia Córdoba, a paso tranquilo; yo lo seguí detrás. Cuando estuve a unos metros de él, grité “¡Señor Noel!”. Nada. “¡Santa!”. Y Sin darse vuelta comenzó a caminar más rápido; aumenté mi paso también. Me acerque y lo toqué en el hombro, a la par de un “Disculpe”. “Nene, no se con quién me confundís, pero yo no soy ese tal Santa Noel que buscas” me contestó de manera brusca.
Ahora bien, detengámonos aquí. Si no hubiese sido quien yo pensaba que era no hubiese dado una respuesta semejante. Todos, de niños a ancianos conocen a Papá Noel, y cualquier viejo gordo y de barba que reciba una llamada así, lo tomaría como una burla, se enojaría o algo por el estilo. Nadie en el mundo respondería jugando al desorientado. Conclusión: era él.
Aclaro: yo creí en Papá Noel toda mi vida. Si, bastante ingenuo dirán algunos. Incluso cuando mis amigos o primos me intentaban contar su realidad, en la que los padres realizaban un complot maquiavélico, pinchando nuestra correspondencia para ver que pediríamos, gastando su dinero en los regalos para entregarlos a nombre de otra persona, comiéndose las galletitas y tomándose la leche, que ellos mismos nos hacían poner, ¡Ah, no señor! Yo no lograba dar fe a eso. Los adultos eran para mí personas serias y muy simples de entender, por lo cual sentía imposible que estuvieran de ganas para un trabajo de tal embustería, y menos aún que gastasen su tiempo productivo realizando una tarea en la que perdían dinero, y no obtenían ni siquiera el crédito de las gracias, ya que todo corría a nombre del tal Noel. Lo que creían mis amigos y primos era algo descabellado, como de cuento de hadas.
Por eso, en Noche Buena mientras todos dormían en mi casa, yo miraba al cielo desde la ventana esperando encontrar entre las estrellas ese trineo que volaba tirado por el célebre Rodolfo y su escuadrón de renos y comandados por el caballero escarlata de la sonrisa eterna. Luego de un tiempo mi “indagación Papanoélica” se fue desintegrando junto con mi infancia, y pasé a objetivos de mayor importancia, o por lo menos de una importancia más adulta.
Volví a tocarlo en el hombro y mas apoyado en las cicatrices de ingenuidad que quedaban en mi corazón que del miedo a hacer el ridículo ante un desconocido le dije “¡Dele Hombre! ¡Ya lo descubrí! Solo quiero que hablemos, no voy a hacer prensa” y así, rindiéndose me dejó caminar a su lado. Al pasar por un bar, lo invité una copa, a la cual accedió.
Comenzamos a charlar mientras el tomaba su leche y yo una cerveza. Y aquí viene el motivo de esta historia. Hablábamos del clima, de la película y de la situación política de la Argentina, cuando finalmente lo interrumpí y fui al grano.
-Bueno, suficiente – le dije – disculpe el atrevimiento, pero…yo quiero saber…
Y luego de un jo,jo,jo arrastrado (posiblemente embriagado ya por la gran cantidad de azúcar en esa leche) comenzó.
-“Querés saber, pibe… ya se. Todavía me acuerdo de vos L.P., eras ya todo un purrete pero no dejaste de creer. Capa’ que por eso di mano con vos acá en el bar, ¿tendé?.
Mirá, la cosa es bastante simple, y no tiene de la magia que manda la gaseosería esa famosa. Una vez al año yo agarraba el carro, y repartía a todos los pibes del mundo ¿me explico?. Cada cual en su casa ligaba bien. Pero no, no te la hacen fácil ¿eh?.
Quien sabe hace cuanto ya, que entro a las casas de este muchacho, todavía me acuerdo el nombre mirá. Era… Ricardo… Sí, Ricardo… de Flores. Nene jovencito, viste… Quería una bicicleta. No va que entro con la cusifai en la mano para dejársela, comienza a gritar y a macanearme. Traté de calmarlo ¿viste? De decirle que no levante la perdiz que se le iban a despertar los patrones, que…claro… si alguien me llegaba a ver yo me venía a pique. Pero no me dio pelota…laaa, un despe era eso…y no te cuento que se aparece con el viejo, un periodista de esos de los chismes… ¿amarillos son?...no, esos son los chino’…¡¿Como se llaman che!?..bueno…el muy turro venía con cámara en mano como para agarrarme ahí nomás… como negra en baile, subí la bici al carro y largué.
Y claro, date cuenta que el flaquito fue el único pibe del barrio que no tuvo regalo mío. La mañana del veintiséis tuvieron que salir los dos viejos del malcriado a comprarle la bicicleta porque sino…quien sabe que…
Y la cosa no termina acá… no señor…, Ricardito salió por los vientos con la cháchara de que los viejos ¿me entende’?, los viejos compran los regalos ¡y no yo!. Y por otro lado el turro del viejo hizo una tragada con los demás manyapapeles como él para madrugarme al año próximo. Te imaginarás a donde voy con esto… se siguió corriendo la bolilla… y al año siguiente no podía pisar buenos aires, dos años mas y no podía pasar por encima del país, cuando me di cuenta todo el mundo estaba en esa. Una boca le habla a una oreja que le cuenta a otra boca, y esta es la que llevó a Noel a la quiebra.
Como verás flaco, acá no hay Grincho, no hay Coca Cola, no hay Polo Norte, ni Chimeneas.
Yo puse una empresa fletera que fue un batacazo, hermoso… trabajaba una vez al año, y con eso manyaba todo el tiro hasta el siguiente veinticuatro. Pero que va a ser… uno aprende de estas cosas… ahora vivo en Marcelo T. al mil seiscientos viste…en frente a la placita del ministerio. Tengo que poner el aire acondicionado a seis grados y todavía me sigo garcando de calor. Para no ser menos le vendí el trineo a un circo ambulante, a Rodolfo le pegó la malaria y los demás palmaron en temporada de caza, ahora deben estar decorando el livin' de algún peregil.
Era lindo ser famoso… no te voy a decir que no… podías tener la mina que querías, manduquear leche y galletitas gratis… ¡Y de la mejor calidad eh! No es verso… un mundo que te quiere… y… me explico ¿no?... en fin…te digo… que ya no estoy pa esas cosas. Los años le enseñan a uno que no se puede pasar la vida en la punta de la montaña. En algún momento toca bajar, sentar cabeza y dedicarse a la familia y a los amigos que es lo que verdaderamente importa... ¿calá? Es así hoy y va a ser así en el dos mil quinientos
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Chan Chan





