Lluvia, de nuevo lluvia. Llanto de ángeles que lava la tierra de tristeza, precisamente por generarla de una manera sin precedentes, nadie en el mundo quisiera sentir una tristeza semejante y difícilmente pudiera soportarla. Infinitas agujas atravesando el cuore y la garganta que se contrae en un grito mudo. Es ésto lo que hace la partida, tu ausencia y después: lluvia en los ojos.
Garfield