lunes, 1 de junio de 2009

Llueve

Lluvia, de nuevo lluvia. Llanto de ángeles que lava la tierra de tristeza, precisamente por generarla de una manera sin precedentes, nadie en el mundo quisiera sentir una tristeza semejante y difícilmente pudiera soportarla. Infinitas agujas atravesando el cuore y la garganta que se contrae en un grito mudo. Es ésto lo que hace la partida, tu ausencia y después: lluvia en los ojos.

Garfield